martes, 26 de marzo de 2013

Guatemala. Un ejemplo para México

Alejandro Toral. Los regímenes autoritarios en cualquier parte del mundo son una muestra de hasta donde puede llegar el ser humano por el poder; ya que el dictador buscará todos los métodos, legales e ilegales, para atacar contra todo el que esté en contra de él o sus ideales, debido a su inseguridad, a su miedo o temor a lo desconocido, a lo diferente, y mucho más, si este tiene la posibilidad de arrebatarle el poder. Ejemplos de regímenes autoritarios hay muchos, entre ellos el de Guatemala con el General Efraín Ríos Montt, quien gobernó de 1982 a 1983, quien enfrenta un juicio en su país por genocidio y crímenes de lesa humanidad.

Efraín Ríos Montt fue acusado en 1999 por Rigoberta Menchú por delitos de lesa humanidad, pero fue hasta este 2013 cuando la Fiscalía General pudo llevarlo a juicio, tras la renuncia a su inmunidad que le daba el carácter de legislador. Ríos Montt durante estos últimos 30 años ha sido una de las figuras más influyentes e importantes de Guatemala, tanto que pudo alargar su amnistía por los crímenes que se le imputan, y lograr que su partido político llegara a la presidencia en 2000, oportunidad que el general ocupó para gobernar desde el Congreso y poner un títere como presidente.

Efraín Ríos Montt gobernó del 23 de abril de 1982 al 8 de agosto de 1993, y solo en esos 16 meses asesinó a 10 mil personas y logró el desplazamiento de 100 mil, de acuerdo a cifras de ONG’s de derechos humanos; además permitió la desaparición de 448 comunidades rurales en el norte del país y el exterminio de la tercera parte de la etnia Ixil, de acuerdo a datos de la ONU.

Bajo los planes Sofía y Victoria 82, Ríos Montt desplegó militares en las zonas rurales de Guatemala para el exterminio del comunismo y de las guerrillas que aún sobrevivían; sin embargo asesinaban sanguinariamente y sin piedad a campesinos con sus familias. Estos planes fueron apoyados por el ex presidente de los EU, Ronald Reagan, pero negados por el ejército guatemalteco, hasta que el Departamento de Estado en Washington desclasificó los documentos que probaban los genocidios.

No obstante, Ríos Montt podría ser la cabeza de estos homicidios, los verdaderos culpables podrían seguir gozando de la libertad. Otros principales responsables son los que comandaban las Policías de Autodefensa Civil, quienes ejercían su ley a quien se acusaba de apoyar el comunismo. Estas PAC extorsionaban a la gente con alimentos y las tundían con golpes o asesinaban si es que los pobladores no las obedecían.

El juicio a un ex dictador podría ser solo una manera simbólica de castigar y dar justicia a miles de muertos, torturados y desplazados. Guatemala sigue el ejemplo de Chile, Argentina y Brasil, entre otros, que llevan a sus verdugos a la Corte para ser sentenciados por el homicidio bajo la bandera de combatir el comunismo.

No obstante en México se nos murió el presidente que perpetró la época de la guerra sucia, otro está falto de sus facultades mentales además con la defensa que “el crimen expiró”. Los únicos que pueden enfrentar juicio, no digo que sean culpables, es Ernesto Zedillo por lo sucedido en Acteal y Felipe Calderón por su fallida estrategia en el narcotráfico; sin contar gobernadores culpables de cometer delitos durante sus gestiones estatales. A mi me gustaría ver a uno de ellos sentado y siendo juzgado como la ley manda. 

¡Compártelo!



0 comentarios en: "Guatemala. Un ejemplo para México"

Deja un comentario





El humor en las redes sociales


funny gifs

Ver todos →