martes, 3 de septiembre de 2013

David Farrant y el vampiro de Highgate

Rocío Moreira

Highgate
Highgate.
Rocío Moreira. A finales de la década de los 60 y principios de los 70, varias personas afirmaron haber visto en el cementerio londinense de Highgate a un misterioso sujeto de altura considerable, vestido con ropajes oscuros propios de otra época y en cuyo rostro destacaban dos grandes ojos rojos. Según los testigos, ese personaje impregnaba el ambiente con un aura de malignidad capaz de espantar hasta a los más valientes.

El caso cobró auge entre los medios londinenses y todo tipo de expertos en situaciones paranormales ofrecían su opinión acerca del tema, uno de ellos era el presidente de la British Psychic and Occult Society (BPOS): David Farrant.

Para éste hombre la historia comienza en 1969, cuando la organización que el presidía empieza a recibir varias historias acerca de encuentros con un arcano personaje de mirada hipnótica que tuvieron lugar en el camposanto de Highgate. Intrigado por éstos testimonios Farrant decide pasar una noche en el cementerio.

Durante esa velada, el investigador afirma haber visto al misterioso protagonista de los relatos junto a los barrotes de la puerta de entrada, e inclusive, asevera haber encontrado varios ataúdes abiertos, sin olvidar el cadáver de un zorro que había muerto desangrado y que tenía dos extrañas y diminutas marcas en el cuello.

Posteriormente, otros miembros del BPOS, mientras vigilaban en el cementerio, consiguen ver al espectro, y al igual que su director, encuentran también los despojos de otros zorros en las mismas circunstancias. Continuando con las pesquisas, hallan indicios que reflejaban la celebración de rituales satánicos en el panteón, mismos que podrían estar relacionados con el vampiro. 
 
Highgate

Tras estos hallazgos Farrant elabora una teoría que supone que el úpiro en cuestión no lo es en el sentido tradicional, sino que es un ente espiritual cuyas conductas se han alterado a causa de las celebraciones demoníacas.

Fue una entrevista televisiva a Farrant lo que detona la curiosidad de muchos que acuden al cementerio ya sea con la esperanza de encontrarse con aquel ser de ultratumba, o de poder observar a la BPOS trabajar.

Transcurrieron unos meses sin alteraciones y el asunto iba quedando en el olvido, hasta que un día una mujer que había acudido al camposanto relata haber recibido un empujón que la hace caer al suelo por parte de una figura alta y oscura de rostro pálido; durante esa misma jornada aparece un cadáver afuera de su ataúd con una estaca de madera clavada en el corazón.

Tras este suceso, Farrant queda convencido de la peligrosidad de este ser y decide poner fin al asunto mediante una sesión psíquica dentro del cementerio acompañado de una médium profesional, para intentar exorcizar a esa presencia.

Estando ya todo listo y a punto de comenzar la policía irrumpe en el recinto poniendo fin al ritual y llevando arrestado al investigador bajo acusación de vandalismo.

Unas fuentes mencionan que el juez absolvió a Farrant de los cargos, mientras que otras afirman que fue condenado a cuatro años de prisión por los cargos de profanación de tumbas, mutilación de cadáveres y portación ilegal de armas. Y el misterioso vampiro del panteón de Highgate fue quedando solamente en un recuerdo. 

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