Fútbol americano, ¿salvajismo o ajedrez?

Fútbol americano, ¿salvajismo o ajedrez?
Para muchos, el fútbol americano es salvajismo y violencia sin sentido, una fábrica de conmociones cerebrales.


 Para mí, se trata de estrategia pura, como el ajedrez.

¿Dónde la encuentran los equipos de la NFL? Vamos a conocer un poco acerca del mítico playbook.

¿Qué es eso? Literalmente es un libro de jugadas, tanto a la ofensiva como a la defensiva y equipos especiales, de cada equipo de fútbol americano. Son más de 100 diferentes que el equipo debe saber de memoria.

Veamos este deporte como ajedrez.

Cada oportunidad, un equipo ofensivo va a hacer una jugada prefabricada para avanzar. No es como en el fútbol, particularmente el mexicano, que en Lobos BUAP-Chivas todos corren a lo loco y ya.

Al entrenador se le antoja escoger la número 58: Al momento de anunciarlo al mariscal de campo -quien mueve los controles en la cancha-, él debe indicar a sus compañeros cuál jugada se hará.

Todos los que están en la cancha deben saber cuál es su tarea en la jugada número 58. El receptor derecho sabe que tiene que correr recto y luego a la izquierda en zigzag, el corredor sabe que va a fingir que se la pasan y luego bloquear a quien se acerque, y así sucesivamente.

Jon Gruden, ex-entrenador de los Raiders de Oakland y Tampa Bay Buccaneers, señala que en un juego ordinario se pueden usar hasta 120 jugadas diferentes a la ofensiva. Wow.

Difícil, ¿no? Para añadir mayor complejidad a este asunto, resulta que para decidir qué jugada hacer, y que el equipo la asimile, se tienen alrededor de 25 segundos. Si, en ese tiempo deben escoger y recordar qué carajos tenían que hacer en la jugada número 126 del playbook (Y yo aquí, tratando de recordar si el maestro de Amparo dejó tarea).

Por ejemplo: En el playbook, en algunas jugadas van a buscar pasar el balón largo para llegar rápido al otro lado, en otras correr con él porque la defensa del otro equipo es débil si vas por tierra, o solamente buscar hacer tiempo para que se termine el partido.

A nivel defensivo no hay tanta complejidad, pero el asunto también tiene lo suyo: En ciertas jugadas trabajarán en cubrir por zona, por marcaje personal o presión al mariscal de campo. Deben saber qué tienen que hacer si el entrenador quiere hacer la jugada 21, punto.

Como podemos apreciar, por lo general se requiere tener un IQ elevado, además de la dedicación y entrenamiento. De ahí, se resalta que la gran mayoría de los jugadores son egresados universitarios.

Es una garantía de cierto grado alto de inteligencia, dedicación, compromiso. Ryan Fitzpatrick, mariscal de campo de Tampa Bay, es egresado en Matemáticas de la universidad de Harvard. En cambio, en México, el promedio de escolaridad del futbolista profesional apenas es la secundaria.

Por último, no hay que dejar atrás a los entrenadores. Ellos son los comandantes en el campo de juego. El factor de engaño, como en la guerra, es muy importante en este deporte. Cada juego es una constante batalla de estrategia entre el entrenador de un equipo y el otro. Muchos entrenadores están considerados altos genios, como Bill Belichick, de New England.

Sin duda, el playbook es un tema complejo y profundo, no quería dejar pasar la oportunidad de ayudarte a conocer un poco más acerca de este gran deporte y todas las implicaciones que tiene. No son solo hombres musculosos chocando entre sí y corriendo por una pelota que tiene una forma extraña.

¿Qué tal?, ¿te imaginas un playbook en el fútbol soccer?

Para dudas, sugerencias y comentarios, contacto a mi Twitter: @SergioGomezMtz


1 comentarios:

Roberto L Duque R dijo...

Brillante explicación de lo que es el futbol americano. Me parece genial que el acceso a la NFL sea a través del futbol colegial para que los jugadores tengan algo de formación universitaria.