Alejandro Toral. “Lo peor que puede hacer una política pública, es no actuar cuando la evidencia demuestra que, con insistir en el mismo camino, no se obtendrán resultados diferentes”
Diego Cánepa, Prosecretario de la Presidencia de Uruguay

Uruguay es un país gobernado, desde el 2005, por el Frente amplio, una concertación de partidos que van desde la extrema izquierda a la socialdemocracia europea. Con el primer Presidente del Frente: Tabaré Vázquez (2005-2010), se logró la aprobación de una especie de sociedades de convivencia, adopción por parejas del mismo sexo y la admisión de homosexuales al ejército (2007-2009); José Mujica no se quedó atrás y lanzó dos iniciativas vanguardistas y polémicas: una ya está aprobada y la otra en discusión.

Durante la semana pasada se aprobó la Ley de interrupción Voluntaria del Embarazo en la que las mujeres podrán practicarse el aborto, antes de la semana 12 de gestación, tras el consentimiento del Estado en la práctica del mismo, mediante una consulta a expertos ante los cuales, la mujer debe dar sus razones por las que quiere abortar. Con esto Uruguay se convierte en el 3° país de América que despenaliza el aborto, después de Cuba y Guyana, y por supuesto la ciudad de México.

Por otro lado, está una iniciativa aún más polémica que el aborto: la Estrategia por la Vida y la Convivencia. El Presidente José Mujica con esto busca que el Estado controle la distribución y producción de mariguana, con el fin de combatir al narcotráfico. Esta ley, como se puede ver, va más lejos que la despenalización o legalización, porque se busca establecer una empresa formal, controlada por el Estado, que vigile todo el proceso productivo de la mariguana, desde su cultivo hasta su comercialización.

De aprobarse esta ley, Uruguay se convertiría en punta de lanza en la región, dando una posible solución ante el problema del crimen organizado que cobra miles de muertes al año en todos los países. Además de dejar de criminalizar a los civiles en necesidad que por falta de oportunidades se unen al narcomenudeo o se convierten en mulas, pagando los platos rotos, y no los principales actores del crimen organizado.

El Frente Amplio regresa a Uruguay el carácter vanguardista que poseía a principios del siglo XX, cuando leyes impensables para esa época eran aprobadas, como el voto para la mujer o que la esposa pudiera iniciar un divorcio, entre otras. De esta manera, la despenalización del aborto y la regulación del Estado sobre la mariguana pueden sonar inmorales o hasta apocalípticas, como las antes mencionadas en su tiempo; sin embargo considero que pueden traer más beneficios que retrasos a la sociedad.

La despenalización del aborto es para reconocer a las mujeres el completo derecho que tienen ellas sobre su cuerpo y saber si tienes las posibilidades de traer a un ser humano al mundo o no. En el caso de la mariguana, es indispensable también lanzar campañas sobre los efectos de la droga, así el problema deja de ser asunto de seguridad pública y se convierte en un caso de salud. Cabe destacar que donde se ha aplicado esta ley, el consumo de mariguana se mantiene igual o más bajo que cuando era penalizado.

Finalmente, esta iniciativa puede tener un costo político para José Mujica, quien ha reducido su aprobación hasta 30% desde que la anunció. Además de la presión del crimen organizado, en un país que aún se puede considerar de tránsito, pero que se encuentra al sur de un potencial consumidor: Brasil. Considero que la iniciativa de Mujica es solo un preludio para empezar abrir debates sobre la legalización, es muy probable que no se apruebe en el corto plazo, pero de serlo así, Montevideo tendrá muchas presiones nacionales como internacionales. Sin embargo, no va solo ya que Argentina, Chile y algunos Estados de EU planean la legalización total del estupefaciente.
Artículo Anterior Artículo Siguiente