Excélsior.
Legisladores afines al presidente electo Enrique Peña Nieto controlan 24% de las comisiones de trabajo en el Senado y la Cámara de Diputados.

Un recuento de cuáles son los grupos políticos que predominan en el Congreso de la Unión, una vez que se conformaron las comisiones de trabajo, revela que el grupo afín al  líder nacional del PAN, Gustavo Madero, controla 15.3% de estas instancias en las que se procesan las leyes e iniciativas y además cuentan con presupuesto propio.

Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, coordinadores del PRI en ambas Cámaras, se asumen como peñistas pero tienen su propio grupo, el cual reúne en conjunto 13% de las presidencias de las comisiones.

En cuarto lugar están los legisladores afines al presidente Felipe Calderón, con 8.5% de titulares de estos órganos legislativos.

Le siguen, empatados con 7% cada uno, los grupos parlamentarios pertenecientes a Nueva Izquierda, corriente hegemónica en el PRD, y los lopezobradoristas.

Calderonismo se apaga en el Congreso

Con el ocaso de su gobierno, Felipe Calderón Hinojosa registra también la caída de su poderío en el Legislativo, pues sus fieles descendieron hasta el cuarto lugar de los grupos de poder político en el interior Congreso de la Unión, que ahora encabeza Enrique Peña Nieto con 24 por ciento de las presidencias de las comisiones de trabajo en el Senado y la Cámara de Diputados.

El segundo lugar de los grupos de poder con presidencias de comisiones están los maderistas, tanto directos como aliados, que suman 18 posiciones, de las cuales siete están en el Senado, donde son minoría frente a los calderonistas, pero se recuperan en San Lázaro, con 11 posiciones. En total, los maderistas representan 15.3 por ciento del poder en comisiones.

De naturaleza peñistas, pero con antecedentes distintos, la mancuerna Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, coordinadores del PRI en ambas Cámaras, se coloca en el tercer lugar de poder entre las 117 comisiones de trabajo del Congreso de la Unión, pues al sumar a 15 de los suyos en igual número de presidencias representan 13 por ciento de las posiciones.

Después de ellos están los calderonistas. Su presencia en las presidencias de 11 comisiones significa 8.5 por ciento del poder que se ejercerá en el Congreso de la Unión, al menos en los próximos tres años, que son la duración de la LXII Legislatura.

Los Chuchos o Nueva Izquierda, grupo hegemónico en el interior del PRD, comandado por Jesús Ortega y Jesús Zambrano, están empatados con los seguidores de Andrés Manuel López Obrador, pues ambos tienen las presidencias en ocho comisiones, cada uno, que representan el siete por ciento del universo de los grupos de trabajo en ambas Cámaras.

Le siguen los bejaranistas o integrantes del grupo Izquierda Democrática Nacional (IDN) del PRD, comandada por el polémico René Bejarano y su esposa, la senadora Dolores Padierna, quienes lograron para su causa las presidencias de ocho comisiones en el Congreso de la Unión, al ser el segundo grupo más numeroso de perredistas en el Legislativo.

Llama la atención que el grupo de leales al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, sólo sumen tres posiciones en las presidencias de comisiones; dos de ellas en el Senado, incluso está por debajo de otros grupos menores en el interior de los partidos.

Por ejemplo, los simpatizantes de Luis Alberto Villarreal, coordinador de los diputados federales del PAN y maderista, tiene cinco de los suyos en presidencias.

También es el caso de Jorge Manzanera, cuyo poder en el interior del PAN surgió a raíz de su habilidad como operador electoral que trabajó de cerca con el presidente Felipe Calderón.

Manzanera tiene para su grupo cuatro presidencias de comisiones, aunque tres de los suyos: los senadores Francisco Javier García Cabeza de Vaca y Raúl Gracia, así como el diputado Ramón Sampayo, son maderistas, mientras que el senador Roberto Gil es calderonista.

En el mundo de los nombres de los nuevos presidentes de las 117 comisiones ordinarias de trabajo en el Congreso de la Unión, 62 en el Senado y 55 en la Cámara de Diputados, también hay seguidores de personajes políticos muy conocidos, aunque su número es menor, como ocurre con Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila y ex presidente nacional del PRI, que tiene a tres de los suyos, mientras que la maestra Elba Esther Gordillo a uno en la Cámara de Diputados.

El poder en cada cámara

Pero el poder de los grupos no es igual en las Cámaras. Sus presencias son diferentes y en el caso del PRI, si bien todos son peñistas, porque su incuestionable disciplina les lleva siempre a cerrar filas con el líder, en este caso Enrique Peña Nieto, sus orígenes políticos los ubican en grupos con quienes han trabajado durante años.

Además, en el caso de Peña, de la mancuerna Gamboa-Beltrones y de AMLO, sus integrantes se extienden a más de un partido.

Enrique Peña Nieto, por ejemplo, tiene a 28 legisladores presidentes de comisiones en ambas Cámaras que sólo pertenecen a sus filias. De ellos, 22 son del PRI y seis del Partido Verde.

Los que tienen origen en las simpatías de los grupos que han trabajado directamente con Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones —que también son peñistas incuestionables, pero sus espacios naturales de trabajo están con estos dos legisladores, cuya relación política comenzó durante el sexenio del presidente Miguel de la Madrid—, son 15; de ellos, 14 están en el PRI y uno en el Partido Verde.

A su vez, Andrés Manuel López Obrador, quien es un líder en la izquierda, tiene a ocho de sus leales en presidencias de comisiones; cuatro de ellos en el Senado; dos en el PRD y dos en el PT; así como cuatro en la Cámara de Diputados, dos en el PT y dos más en el Movimiento Ciudadano.

En el caso de Enrique Peña Nieto, que está en el primer lugar de afines por línea directa, se colocaron en las presidencias de las comisiones que tendrán relación estrecha con la agenda que ha perfilado como prioritaria para su gobierno, priistas y verdeecologistas en espacios como Presupuesto y Cuenta Pública, Gobernación, Energía, Anticorrupción y Participación Ciudadana, Trabajo y Previsión Social, Vivienda, Infraestructura, Agua y Recursos Hidráulicos, así como Agricultura y Medio Ambiente.

Además, en el universo de grupos políticos representados en alguna presidencia de comisiones están otros 17 legisladores, del PRI, PAN y PRD, que con independientes, están ligados con gobernadores o ex gobernados o sus grupos políticos son pequeños en el interior de sus partidos.

Mayor peso

Se observa que en el Senado, quedaron presidentes de comisiones por parte del PRI Alejandro Tello, en Ciencia y Tecnología; René Juárez, en Desarrollo Regional; Diva Gastélum, en Equidad; Graciela Ortiz, en Estudios Legislativos; Cristina Díaz, en Gobernación; Francisco Yunes, en Hacienda; Ricardo Barroso, en Marina; Roberto Albores, en la Medalla Belisario Domínguez; Héctor Yunes, en Protección Civil.

También Raúl Cervantes en Puntos Constitucionales; Aarón Irízar, en Recursos Hidráulicos; Omar Fayad, en Seguridad Pública; Félix González, en Turismo y David Penchyna, en Energía. Y del Partido Verde María Elena Barrera, en Vivienda; Ninfa Salinas, en Medio Ambiente y Carlos Puente, en Juventud y Deporte.

En San Lázaro están José Antonio Rojo, en Agricultura; Felipe Muñoz, en Deporte; Miriam Cárdenas, en Derechos Humanos; Fernando Charleston, de Desarrollo Social; Alejandro Moreno, en Gobernación; Alberto Curi, en Infraestructura; Nuvia Mayorga, Presupuesto y Cuenta Pública; Laura Barrera, del Distrito Federal y José Rangel Espinoza, de la Jurisdiccional.

Además, en el Partido Verde tiene a Óscar Eduardo Ramírez, de Frontera Sur-Sureste; Fátima Pariente, de Medio Ambiente y Federico García Luna, de Radio y TV.

Y dentro del grupo de los peñistas en línea directa están quienes han trabajado más de cerca con uno de los coordinadores del equipo de transición, Miguel Osorio Chong, como son los casos de David Penchyna y Omar Fayad en el Senado y Nuvia Mayorga y José Antonio Rojo, en Diputados; amén del cercano a Luis Videgaray, Francisco Yunes, en Hacienda del Senado.

Peñistas con otro origen

Y en el rubro de los priistas y verdeecologistas que apoyan a Peña Nieto políticamente, pero sus orígenes se centran en la dupla formada por Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, están en el Senado Blanca Alcalá, de Cultura; José Ascensión Orihuela, de Fomento Económico; Marcela Guerra, de Relaciones Exteriores América del Norte; Lucero Saldaña, de Relaciones Exteriores y ONG, así como la presidencia de la Comisión de Trabajo.

En el Partido Verde está Pablo Escudero, de la Comisión Anticorrupción y Participación Ciudadana.

En la Cámara de Diputados son Kamel Athié, en Agua Potable; Adriana Hernández, en Grupos Vulnerables; Fernando Castro Trenti, en Comunicaciones y Transportes; Marco Antonio Bernal, de Energía; Arely Madrid, en Función Pública; Salvador Barajas, en Ganadería; Claudia Delgadillo, en Justicia; Alfonso Inzunza, en Pesca; Javier López Zabala, en Población, y Eloy Cantú en Relaciones Exteriores.

Los sectores del PRI

Además, en el Congreso de la Unión lograron presidencias de comisiones integrantes de los dos principales sectores del PRI, que son peñistas como parte de su disciplina partidista, pero tienen simpatías con diferentes grupos internos. En este caso está Humberto Cota Jiménez, quien es de la CNC y presidente de la Comisión de Agricultura. De igual forma, los cetemistas Carlos Aceves del Olmo y Ricardo Fidel Pacheco en las presidencias del Trabajo y de Vivienda en San Lázaro.

Predominan anticalderonistas

Por el lado del PAN, se observa que existe un predominio de los maderistas; sin embargo, en la suma de los grupos no calderonistas llama la atención que son 20, quienes están en posiciones alejadas del calderonismo, lo cual incluso los coloca como el segundo grupo político con presencia en las presidencias de comisiones, pues representan 17 por ciento, y entre ellos hay lo mismo maderistas, yunquistas y otras escisiones de grupos en el interior del partido.

Los maderistas ocupan el segundo sitio en el número de integrantes que logró presidir una comisión del Congreso de la Unión con una menor presencia en el Senado que en la Cámara de Diputados.

En el Senado, de las 19 comisiones que preside el PAN, siete están encabezadas por un maderista, como son los casos de Fernando Yunes, de Defensa Nacional; Martín Orozco, de Fortalecimiento al federalismo; Raúl Gracia, de Estudios Legislativos Primera; Francisco García Cabeza de Vaca, de Reforma Agraria; Jorge Luis Preciado, de Prácticas Parlamentarias; Laura Rojas, de Relaciones Exteriores y Organismos Internacionales, y Maki Ortiz en Salud.

Y en la Cámara de Diputados están Marcos Aguilar, de Prácticas, Reglamento y Régimen Parlamentario; Guillermo Anaya, en Seguridad Pública; Rodolfo Dorador, de Turismo; Juan Carlos Muñoz, en Transporte; José Luis Oliveros, en Juventud; Margarita Saldaña, en Cultura; Arturo Salinas, en Federalismo; Víctor Serralde, en Desarrollo Rural; José Isabel Trejo, en Hacienda; Isaías Cortés Berumen, de Salud, y Ramón Sampayo, de Cambio Climático.

Entre la trinchera del dirigente nacional panista Gustavo Madero están los simpatizantes del coordinador de los diputados federales del PAN, Luis Alberto Villarreal, como son los casos del senador Juan Carlos Romero Hicks y los diputados Marco Aguilar, Guillermo Anaya, Juan Carlos Muñoz y José Luis Ontiveros.

Sin ser abiertamente maderistas, pero aglutinados en una posición contraria a la de  Calderón, están los senadores Héctor Larios, quien preside la Comisión de Comercio y Fomento Industrial, así como Ernesto Ruffo, de Asuntos fronterizos Norte.

Por lado de los calderonistas, su predominio está en el Senado y los coordina uno de los mejores amigos: Ernesto Cordero, ex secretario de Hacienda.

Los calderonistas que tienen presidencias de comisiones en el Senado son José Luis Lavalle, en Administración; Javier Lozano, en Comunicación y Transporte; Adriana Dávila, en Trata de Personas; César Octavio Pedroza, de Desarrollo Municipal; Roberto Gil Zuarth, de Justicia; Francisco López Brito, en Pesca; Gabriela Cuevas, en Relaciones Exteriores; Mariana Gómez del Campo, en Relaciones Exteriores América Latina y el Caribe; Francisco de Paula, de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial. Y en la Cámara están Eufrosina Cruz, de Asuntos Indígenas, y Mario Sánchez Ruiz, de Economía.

Los Chuchos y AMLO

Empatados con ocho presidentes de comisiones, los principales antagónicos de las izquierdas, Los Chuchos y AMLO, tiene cada uno una presencia del siete por cierto en las decisiones que se asumen en los grupos de trabajo del Congreso de la Unión, pero Los Chuchos tienen mejores posiciones de presidencias que los pejistas.
Por ejemplo, en la Cámara de Diputados, Los Chuchos tienen comisiones como Puntos Constitucionales, con Julio César Moreno; Educación, con Federico de la Vega; Verónica Juárez, de Derechos de la Niñez y Seguridad Social con Javier Salinas, que tiene a su par en el Senado con Fernando Mayans.

Los Chuchos tienen en el Senado Autosuficiencia Alimentaria, con Isidro Pedraza; Biblioteca con Zoé Robledo y Derechos Humanos con Angélica de la Peña.

Los fieles a AMLO en el Senado son los perredistas Alejandro Encinas, quien preside Asuntos Legislativos Segunda, y Adán Augusto López, quien preside Población y Desarrollo; y los petistas Ana Gabriela Guevara, de Asuntos Migratorios y David Monreal, de Jurisdiccional.
En la Cámara de Diputados son los petistas Adolfo Orive, de Competitividad y Jaime Bonilla Valdés, de Asuntos de la Frontera Norte; además de dos diputados de Movimiento Ciudadano, Alfonso Durazo, en Protección Civil y José Soto en Marina.

Los bejaranistas

Con una presencia que les implica el poder en 4.2 por ciento de la presidencias en ambas cámaras, los bejaranistas del PRD lograron una representación que en el caso del Senado implicó 50 por ciento de sus integrantes.

Y es que la Izquierda Democrática Nacional (IDN) de Bejarano tiene cuatro integrantes en el Senado: Dolores Padierna, Lorena Cuéllar, Rabindranath Salazar y Adolfo Romero. De ellos, Cuéllar preside la Comisión de Desarrollo Social y Rabindranath la de Relaciones Exteriores Europa.

Mientras, en la Cámara de Diputados cuentan con una de las comisiones estratégicas no sólo para la vida interna del Congreso, sino para contraloría del próximo gobierno de Enrique Peña Nieto, como es la Comisión de Vigilancia, en manos de José Luis Muñoz Soria.

Esta corriente también tiene el poder en Recursos Hidráulicos, con Gerardo Gaudiano Rovirosa; y en Reforma Agraria con Gisela Mota.

Así, el poder político y el beneficio económico que representa presidir alguna de las 117 comisiones ordinarias del Congreso de la Unión; 62 en el Senado y 55 en Cámara de Diputados, están distribuidos entre varios grupos, de los cuales destacan los peñistas y los maderistas, así como el hecho de que los otrora poderosos calderonistas cayeron al cuarto lugar.

Iglesia católica critica reparto de comisiones

 La Arquidiócesis de México criticó el reparto de comisiones ordinarias en el Congreso de la Unión, el cual calificó como “el reparto de un botín” que evidencia intereses mezquinos de algunos políticos.

En el editorial del semanario Desde la Fe, aseguró que las diferentes fuerzas políticas entraron en una “verdadera rebatinga por la repartición de cotos de poder” que tradicionalmente han provocado el despilfarro de recursos “que se torna ofensivo” cuando más de la mitad del país vive en situación de pobreza y marginación.

Refirió que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2011, levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la población ubica a los partidos políticos como la segunda entidad más corrupta del país.

En ese sentido, y tras considerar que la repartición de las comisiones en la Cámara de Diputados se hace con criterios que “evidencian los mezquinos intereses de algunos políticos y su desprecio a la ciudadanía”, llamó a los políticos a hacer una reflexión profunda.

“Es necesario que los partidos se planteen con seriedad los criterios, mecanismos y métodos para elegir a los presidentes de las comisiones, tomando en cuenta la preparación y honestidad de las personas.

Sobre el tema, el órgano oficial de la Iglesia católica sostuvo que el criterio para conformar las comisiones no debe ser, “como hasta ahora, el pago de cuotas o el control del poder”.

Definición y pugnas

Las comisiones tienen tareas específicas en el Congreso, aunque el reparto de posiciones también significa pugnas por los recursos.

Labor

- Las comisiones son órganos constituidos por el Congreso, que a través de la elaboración de dictámenes, informes, opiniones o resoluciones, contribuyen al trabajo legislativo.

- Se constituyen durante el primer mes de ejercicio de la Legislatura.

- Los diputados podrán pertenecer hasta tres de ellas; para estos efectos, no se computará la pertenencia a las comisiones jurisdiccional y las de investigación.

- Integrantes de la Mesa Directiva no formarán parte de las comisiones.

- Las comisiones podrán establecer subcomisiones o grupos de trabajo.

Con más trabajo

- Las comisiones de Gobernación, Hacienda y Justicia en San Lázaro son las que más carga legislativa tienen. Entre 1917 y 2000 dictaminaron 53 por ciento de las iniciativas que recibieron.

- En el Senado, las comisiones con más reflectores son Estudios Legislativos, Gobernación, Hacienda y Justicia.

- La pugna por dominar estas comisiones se da entre los principales partidos políticos, ya que en éstas recaen las reformas más importantes y el manejo de los recursos de la Federación, como se ha evidenciado en la últimas legislaturas.

Ingresos

- Los presidentes de cada comisión en el Senado reciben al menos 321 mil 610 pesos mensuales para su operación, sin que exista una sola obligación de transparentar sus recursos, ni parámetros para cumplir sus funciones.

- Trabajen o no trabajen, las comisiones del Senado tienen una asignación presupuestal anual de tres millones 859 mil 320 pesos, sin que existan disposiciones reglamentarias que obliguen a sus presidentes a hacer pública la forma en que gastan ese dinero, aunque sí deben presentar un reporte a la Comisión de Administración.

Integrantes

- Las comisiones del Senado tienen que estar integradas por un máximo de 15 personas, pero durante los seis años pasados su número creció en tal cantidad, que varias de ellas sólo fueron integradas por dos legisladores, no sesionaban y aun así recibieron su partida presupuestal.

- De acuerdo con la Ley Orgánica del Congreso de la Unión, el Senado debe estar integrado por un mínimo de 30 comisiones, que son los grupos de trabajo en los cuales se procesan las reformas, nuevas leyes y cambios a la Constitución de México... Excélsior...
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