José L. Montenegro. Según un estudio publicado por la revista Pediatrics, existe hoy en día un ambiente en donde los jóvenes se encuentran inmersos bajo las nuevas formas de interacción tecnológicas, una nueva corriente sexual llamada: “sexting”.

Esta corriente que básicamente se caracteriza por la recepción y envío de mensajes de texto que incluyen fotografías con contenido sexual, involucra comportamientos riesgosos —asegura el estudio— ya que puede estar asociado con consecuencias para la salud sexual entre los adolescentes, en los que se encuentra una mayor probabilidad de contraer VIH u otras enfermedades de transmisión sexual.

El estudio

Una prueba de mil 839 estudiantes de entre 12 y 18 años mediante una encuesta titulada “Encuesta de Comportamiento de Riesgo Juvenil 2011” en algunas secundarias de Los Ángeles demostró que el 15 por ciento de los adolescentes con acceso a teléfonos celulares han realizado sexting, asimismo el 54 por ciento informó conocer a alguien que había enviado un “sext” (un mensaje de texto con contenido sexual). La mayoría de ellos fueron latinos y afroamericanos.

Eric Rice, profesor asistente en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, Estados Unidos, asegura que “los mismos adolescentes que están involucrándose en los riesgos sexuales digitales que implica el “sexting” son los mismos que se involucran en un riesgo sexual con sus cuerpos en términos de ser 7 veces más que sus compañeros “sexualmente activos”, y no usar condones con 1.5 veces más de probabilidad de contraer alguna enfermedad”.

Incluso para los jóvenes, esta práctica surge como una alternativa al “mundo real”, su comportamiento delimita la vida sexual de ellos a una edad muy joven, y eso, es preocupante para los padres de familia.

Pese a que el estudio se realizó en una sola región urbana, Rice asegura que la información puede ser valiosa para saber cómo deben actuar los padres, así como la aplicación de métodos adecuados en el uso de los móviles entre los adolescentes.

“Hablar sobre sexting puede ser más fácil para los padres que hablar sobre sexo; y puede llevar a una conversación más amplia sobre ello”, aseguró el profesor.

Cultura tecnológica

Expertos aseguran que es necesario que los padres tengan una cultura acerca de lo que está pasando tecnológicamente hablando. La tecnología va a un ritmo imparable, el “correo electrónico” es prehistoria, eso ya fue para los adolescentes, lo de hoy es “What’s app”, “Viber”, “Instagram” y demás redes sociales, aplicaciones y chats instantáneos “de moda”.

Existe la creencia de que en casa están mejor que en la calle, optando porque los hijos naveguen en el infinito mundo de Internet, inmersos en una revolución digital donde el flujo de información no permite controlar del todo los filtros que quizá, no son aptos para menores de edad, la pornografía así como los acosadores sexuales son un ejemplo preocupante. A esto, hay que estar prevenidos.

El “smartphone” se ha convertido en el producto estrella para adolescentes y jóvenes, y este mismo se vuelve una herramienta “privada”, la cual es muy difícil de supervisar. “Lo ideal es empezar por un móvil normal, sin conexión a Internet y luego ir avanzando. Lo que ocurre es que hay muchos padres que directamente les compran un “smartphone” con acceso a todo tipo de aplicaciones”, aseguran especialistas. Ese es un error, la valoración del nivel de madurez de los hijos permite tomar las decisiones adecuadas.

La palabra “control” no les gusta a los adolescentes, pero si existe la opción de supervisar redes sociales como “Facebook”, “Twitter” creando cuentas alternas o platicando con alguien de confianza que los tenga agregados o siguiendo respectivamente.

El sexting quizás es el delito más propio del smartphone y que ha ido a más. Antes se hacía a través de las webcams, pero no era instantáneo. Hoy, las cifras pueden disminuir y controlar el fenómeno de hormonas adolescentes, tan solo basta como bien se planteaba: ir paso a paso con la cultura adecuada de la mano de una madurez responsable que no permita actos deliberados.

Publicado en Newsweek en Español vía web: www.newsweek.mx
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