Por años, silencio. Y entonces, a los 16 él dijo 'te amo, mamá'

Jojo, el hijo de Zemi Yenus, empezó a hablar a los 8 años gracias a las enseñanzas de su madre y a los 16 logró decirle 'Te amo' (Zemi Yenus/ Cortesía).

"No sabía qué hacer. No sabía cómo ayudar a mi hijo". Estas son las palabras que ningún padre quiere pronunciar.
Pero esta era la realidad de Zemi Yenus.

Tras varios años de desarrollar una carrera exitosa en Los Ángeles, Estados Unidos, la cosmetóloga etíope y madre de dos hijos regresó a Addis Abeba. Era 1996. Estaba ansiosa por retribuir a su comunidad con sus conocimientos adquiridos y fundó la Escuela de Belleza Niana, la primera escuela de cosmetología certificada de su país. El negocio prosperaba y con 6,000 estudiantes, la escuela demostró ser un éxito entre los aspirantes a cosmetólogos.

Sin embargo, las cosas eran difíciles en casa. El segundo hijo de Yenus, Jojo, tenía dificultades en la escuela. Era cuatro años mayor que su hermano Bial y no se desarrollaba de la misma forma.

Ya lo habían excluido de varias instituciones educativas y la educación privada costaba una fortuna. Decían que su comportamiento era la principal causa de sus problemas de aprendizaje y Yenus decidió hacerle pruebas en Reino Unido. Los médicos pronto emitieron un diagnóstico: autismo.

"No sabía que tuviera autismo", recuerda Yenus. "En Estados Unidos no me dijeron que tenía autismo, solo me dijeron que tardaría en hablar… porque es niño y usualmente tardan en hablar, así que eso entendí".

Método de enseñanza


El trastorno del espectro autista es una discapacidad del desarrollo que afecta a las personas y representa "desafíos sociales, de comunicación y conductuales".

Yenus debía tomar una decisión: regresar a Estados Unidos, en donde había escuelas establecidas para niños que están dentro del espectro autista, o hacer algo al respecto en Etiopía. Eligió lo segundo.

La madre trabajadora empezó desesperadamente a tratar de hacer contacto con su hijo. Empezó a investigar sobre el trastorno y creó un método de enseñanza para ayudar a Jojo a comunicarse con ella. Durante los siguientes 12 meses, su técnica de "fonética abugida", que se basa en el alfabeto y los sonidos etíopes, empezaron a tener un impacto profundo en Jojo. El método es parecido al idioma amhárico y combina los sonidos con la visualización para ayudar a un niño a leer, escribir y hablar.

"Primero que nada les mostramos imágenes, cómo pronunciar las palabras para mostrarles de dónde provienen".

'Te amo, mamá'


Jojo fue el primer alumno de su madre y en 2002, la exitosa cosmetóloga decidió llevar las cosas más allá fundando el Centro Joy, una escuela en Addis Abeba especializada en niños con autismo.

Yenus empezó a enseñarle a Jojo a hablar cuando tenía ocho años. Para cuando cumplió nueve, podía comunicarse por medio de la técnica de su madre.

"La primera vez que escuché su voz, lloré. En ese entonces solo dijo 'mamá'", recuerda vívidamente.

"La vez que me dijo que me amaba, oh… no puedo… ya sabes, es… no tengo palabras. Dijo algo como: 'te amo, mamá' y se siente tan bien".

"Es una edad tardía. Tenía unos 16 años cuando me lo dijo. ¿Puedes imaginar que un chico de 16 años te diga que te ama y que sea tan importante para ti? Estoy muy feliz. Me encanta escuchar su voz. Este era mi sueño".

Cambio de actitud


Su éxito al enseñar a Jojo impulsó a la madre a cambiar la percepción sobre el autismo en su tierra; el trastorno llegó a considerarse tabú en el país. Los niños se enfrentaban a la falta de comprensión de parte de padres y maestros e incluso se diagnosticó erróneamente que algunos eran víctimas de posesión o brujería.

Hoy hay una mayor comprensión y el gobierno etíope reconoce los derechos de las personas con discapacidad, incluido el autismo.

La escuela de Yenus, que atiende a 80 niños, ofrece una gama de opciones de aprendizaje que puede brindar bases pedagógicas sólidas para un niño que esté dentro del espectro autista. Hay clases de música que ayudan a la interacción social y salas de terapia ocupacional en las que los adolescentes aprenden a desarrollar las habilidades motoras finas para prepararse para el futuro.

Además de fundar el Centro Joy, Yenus se ha vuelto activista del autismo en Etiopía y conduce un programa de radio diario con el fin de llegar a un público más amplio en el país.

"Si la gente escucha mi programa de radio, escucharán sobre el bienestar de las mujeres, el bienestar de los niños, sobre la protección del ambiente", explica.

"Quiero llegar a tanta gente como sea posible… Quiero ver una Etiopía mejor, ya que podemos ver una Etiopía mejor, un África mejor solo si trabajamos juntos. Solo si nos preocupamos uno por el otro".

Vía: CNN.