Volaris una aerolínea para mandar a volar
El pasado fin de semana realicé un viaje a Guadalajara, hace mucho que no tomaba un vuelo por la aerolínea Volaris, usualmente prefiero viajar por Interjet o por Aeroméxico. Imprimí los pases de abordar, y mi acompañante y yo, nos dirigimos al aeropuerto. Cuando realizo un viaje corto, usualmente ocupo una maleta pequeña que siempre llevo en la parte de arriba del avión.

Así llegamos directo a la sala de espera, esperando el abordaje. De pronto, una señorita de Volaris tomó nuestras maletas y nos llevó frente a un letrero que decía “¿Puedo llevar sin costo mi equipaje a bordo?”. Abajo del letrero, había un espacio donde coloqué mi maleta, entró en el mismo, sin embargo, no cerraba la puerta, pues excedía por 5 centímetros el espacio.

Volaris una aerolínea para mandar a volar

Con una enorme sonrisa, la señorita me dijo “Usted debe pagar quinientos pesos si quiere llevar su maleta en el avión”. Lo mismo para mi acompañante, que a su maleta le faltaban apenas un par de centímetros para cerrar. Era irónico lo que yo estaba escuchando, siendo que ningún vuelo, que he tomado en los últimos años, me había cobrado por mi pequeña maleta.

Ahí comenzó el disgusto con la aerolínea Volaris. Primero, porque uno no se espera que te cobren por ese servicio, segundo, porque parece más bien una medida recaudatoria para el usuario, y con todo el ánimo de hacerte pasar un mal momento, antes de emprender el vuelo.

Total, que ni modo de no pagar los mil pesos pues el vuelo ya estaba abordando, no había manera de dejar las maletas y nuestras pertenencias en el aeropuerto. Ya que pagamos, la señorita de la aerolínea nos puso un papelito en nuestra maleta. Comencé a observar a otros pasajeros que traían maletas similares, y varios no traían el papelito que la señorita nos colocó. Pareciera como si ella estuviera al asecho, escogiendo a ciertas víctimas para cobrarles, situación que le hice saber, pero ella se escudó en decir que “ya habían pagado”. Si ya lo había hecho, entonces ¿Por qué no traían el papelito que nos había puesto a nosotros? No obtuve respuesta.

Ya con el enojo encima, entramos en el avión, cuyos asientos son tan delgados, que entre una fila y otra apenas existen unos 25 centímetros para colocar tus piernas. Si eres una persona alta, como en el caso de mi acompañante, pues ya te fregaste, porque tendrás que viajar con las piernas de lado.

Nuestros lugares estaban en la parte trasera del avión, pues Volaris te cobra los asientos. Entiendo que una aerolínea te cobre los lugares de enfrente, o cercanos a la salida de emergencia, pero por qué cobrarte un asiento, cuando estás pagando un boleto de avión, que lo mínimo que esperas, es que te incluya un lugar en la tarifa.

Al llegar a nuestros asientos, cuál va siendo la sorpresa que abrimos los compartimentos de arriba, y estaban llenos. Encima de que habíamos pagado las maletas para llevarlas ahí, no había lugar para ponerlas. Vaya cinismo de la aerolínea. Le pedimos a las aeromozas nos buscaran un lugar, pues habíamos pagado por el mismo. Pude observar de nuevo, que varias maletas que estaban arriba no traían el papelito que habían pagado. Quizá por eso no había lugar. De haber sabido que la aerolínea te cobraba por eso, hubiéramos mandado nuestras maletas abajo, gratis.

Nos sentamos en el “avión sardina”, donde tuve un deja vu de la entrada a Six Flags. El vuelo venía completamente lleno. Por su puesto que Volaris no te regala ni unos cacahuates, ni agua en el vuelo. Eso sí, tiene un extenso menú donde te cobran por todo. Al final del vuelo, la aerolínea anuncia que es la única que te cobra una “tarifa limpia”, donde no te cobran la comida, ni nada, sólo lo que tú eliges. Y yo me pregunto ¿Qué no se supone que en un vuelo lo mínimo que esperas es subir una maleta y que te den un asiento?, ¡Ya ni en lo camiones!

Cuando llegamos a nuestro destino, comencé a buscar noticias sobre la aerolínea Volaris. Para mi sorpresa leí que, apenas hace unos días, la Profeco presentó una demanda colectiva en contra de la aerolínea por demoras; cobros indebidos y sin justificación en conceptos como asientos, cambio de itinerario, dimensiones del equipaje de mano (sic); cambio de horarios en los itinerarios de vuelos nacionales e internacionales sin ninguna indemnización para los consumidores afectados; penalizaciones desproporcionadas en contra del pasajero y pérdidas de equipaje sin que la empresa asumiera su responsabilidad.

La demanda colectiva fue admitida por el Juzgado Quinto de Distrito en Materia Civil, con sede en la Ciudad de México, el pasado 23 de junio.

Son múltiples las quejas en contra de la aerolínea Volaris. A pesar de ser una aerolínea de bajo costo, el sitio Travel + Leisure la ubica como la sexta peor aerolínea del mundo. No por nada, la acción de Volaris ha reportado una constante caída el último año, a tal grado que los inversionistas la califican como de “riesgo alto”. 

Volaris una aerolínea para mandar a volar

Espero que el juez que revisa el caso ponga una sanción ejemplar a esta aerolínea, que no sólo viola persistentemente lo que establece la Ley de Aviación Civil y su Reglamento, sino que son constantes los enojos de los pasajeros, sin que haya consecuencias. Buscaré sumarme a la demanda colectiva, y definitivamente mandaré a volar a Volaris.


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