El último Mundial atractivo
Ya huele a Rusia…

Estamos menos de tres meses de que ruede el balón en el Estadio Luzhniki de Moscú y que los ojos del mundo se enfoquen en Rusia durante el verano.

El Putin del Kremlin está terminando de organizar la fiesta que tuvo solamente 31 invitados especiales, excluyendo a 177 que se quedaron sin su pase VIP.

Como cadenero de antro, para esta fiesta hay quienes entraron fácilmente con solo saludar al Brayan en la entrada y ser de zona privilegiada, como nuestro país comprenderá.

A su vez, hubo quienes tuvieron que dar ‘mordida’ al del valet parking –Probablemente-.

Rusia-Arabia Saudita, qué juego tan poco atractivo deportivamente hablando.

Los anfitriones están en el lugar 63, y los saudís el 69, del Ranking de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Dudo que surja algo muy destacado, a menos que el show de Maluma y Jason Derulo esté mejor que los de Super Bowl.

Habrá grandes ausencias, como Italia, Holanda, Chile… pero no olvidemos al siempre protagonista Brasil, al ‘Cruz Azul sudamericano‘ Argentina y a la todopoderosa Alemania.

Además, la joven y bella Bélgica con De Bruyne hecho un crack, Colombia, Francia, que parece que trae a la sub-23 por la increíble juventud de su equipo, y alguna que otra selección con buena plantilla, que pueden dar buena cátedra de fútbol. Tómalo como chiste si así lo deseas, pero entre esas podría entrar México. ¿Ya me dio ‘like’ Juan Carlos Osorio?

Este Mundial está obligado a ser recordado en la historia. Muy probablemente será el último Mundial atractivo que tendremos. Aquí el porqué.

Catar 2022 es una edición que desde su anuncio ha causado problemas y polémica.

Compra de votos, maltrato a los obreros ilegales indios y pakistaníes, que si había que construir todos los estadios desde cero, hacerlo en invierno por las altas temperaturas durante el verano que harían imposible jugar en medio del desierto.

¿Se imaginan las implicaciones en las ligas alrededor del mundo si el torneo se jugara en invierno? Ajustes de calendario, parones de juego, e incluso los tiempos y derechos de televisión, que aunque no sean relevantes para el balón, sí lo son para los intereses económicos de su entorno.

Además, no olvidemos los escándalos de corrupción, revueltas de sus ciudadanos y el conflicto que tiene con sus vecinos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Egipto por temas de terrorismo, barreras comerciales y migratorias, entre otros.

Se ha hablado de que les quitarán la sede y que quien sea elegido para 2026 tomaría su lugar, pero es una situación que solo el tiempo y el dinero árabe resolverán.

Pasando al siguiente punto, la edición 2022 sería la última en contar con 32 países participantes.

A partir del Mundial de 2026, en la cual se está compitiendo esencialmente entre Marruecos, apoyados por el Javier Duarte suizo, Joseph Blatter, y la unión Estados Unidos-Canadá-México por convertirse en sede, se disputará entre 48 selecciones.

Esa ampliación del número de selecciones fue la propuesta de campaña para la Presidencia de la FIFA de Gianni Infantino, para atraer votos con la bandera de inclusión. La región africana sería la más beneficiada, al aumentar su cupo de cinco a nueve lugares.

Se hará una fiesta de dieciséis grupos de tres equipos, tendrá que haber cambios en las reglas de fase de grupos. Con el número de invitados tan extendido, será muy fácil que países de bajo nivel futbolístico puedan distraer al cadenero, pasar por debajo de la cadena y entrar a la fiesta.

Sacrificó el nivel de la competencia con una mala propuesta por acceder a la silla, seguro tuvo de asesor de campaña a algún político mexicano. Cabe destacar que él sí cumplió, pero ahora cualquier hijo de vecino podrá acceder a la fiesta más importante de nuestro deporte.

Además, aumentar el cupo implica necesitar más infraestructura e inversión por parte de los países anfitriones, por lo que será más complicado que se animen a aventarse el paquete.

Se fomentarían las sedes conjuntas entre varios países, cosa que complica la logística, traslados, temas migratorios. Yo no soy partidario de sedes conjuntas, pero al obligarte a cumplir tantos estándares, costos y capacidad, no les quedará de otra.

He aquí los factores para considerar que Rusia 2018 será el último Mundial atractivo, por lo que hay que disfrutarlo al máximo a partir del 14 de junio.

Espero equivocarme, odiaría decir: “Te lo dije”.

Para dudas, sugerencias y comentarios, contacto a mi Twitter: @SergioGomezMtz


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