Escenario Extremo
En la entrega pasada hablamos de los candidatos independientes a la Presidencia de la Republica, ahora, usted ya sabe cómo jugará cada uno de ellos; también quedamos en hacer un ejercicio contra fáctico de números con los 6 candidatos, pero antes de llegar a este punto, considero que es necesario analizar que sería del proceso electoral sin Ricardo Anaya, debido, entre otras cosas, a la campaña que en su contra ha orquestado el gobierno federal para descarrilarlo.

La intensidad y permanencia en los medios de la campaña contra Ricardo Anaya, ha escalado a un nivel dónde en parte del imaginario social se piensa que el gobierno quiere al candidato de la coalición de “Al Frente por México”, fuera de la boleta electoral, al precio que sea, incluso bloqueando toda posibilidad de competencia democrática con la participación de Ricardo Anaya. Dicho en otros términos, incluso quebrando la maltrecha democracia mexicana. Veamos cuales podrían ser los posibles desenlaces.

Sólo veo dos vías para que Ricardo Anaya sea excluido de la boleta electoral: su encarcelamiento por la denuncia en su contra por un presunto lavado de dinero, o bien, que la muerte se atraviese en su campaña repentinamente. Si alguna de las dos cosas sucede antes de que se concluya el periodo establecido por el INE para el registro de candidatos presidenciales, el candidato sustituto puede llegar con más fuerza y más simpatías que Anaya y con la misma oferta política. La oferta política no es de Anaya, es del Frente que encabeza.

Si alguna de las dos cosas sucede después de concluido el periodo para el registro de candidatos presidenciales, posiblemente no habría mecanismos para sustituir al candidato de los frentistas, entonces la competencia sería entre AMLO y Meade; salvo que el Frente PAN-PRD-MC lograra aliarse con alguno de los candidatos independientes. La competencia entre dos o la de un tercero cobijado por el frente, no da margen para Meade pueda ser favorecido, al contrario podría rezagarse más.

Si Anaya queda fuera de la boleta electoral por alguna de las causas que ya señalamos, difícilmente Meade podría beneficiarse semejante acción, antes que Meade, el principal beneficiario podría ser López Obrador que podría convertirse en un candidato que consolide una ventaja difícil de alcanzar y casi un seguro ganador, siempre y cuando no cometa excesos que le puedan acarrear impopularidad.

Para que AMLO gane con el apoyo del gobierno en turno, no es necesario apoyarse en la muerte o la cárcel, basta con alinear una parte de la maquinaria tricolor en pro del candidato de MORENA. Veo poco probable que el “peñismo” establezca una alianza con AMLO a pesar de que ha dicho que no los juzgará. Para el priísmo AMLO no es confiable, menos para cuidar de sus espaldas; establecer un pacto con él, sería como suicidarse.

Para garantizar el triunfo del “peñismo” a cualquier precio, después del encarcelamiento o muerte de Anaya seguiría el arresto o la muerte del Peje, sería la única forma de garantizar el triunfo del PRI, pero no con Meade, sino con alguno de los candidatos satélites que se proclaman independientes. Ganaría con el que este mejor colocado en las preferencias o el que le dé mejores las mejores garantías de impunidad al “peñismo”. El PRI ganaría con un independiente.

Es un escenario extremo, a mi gusto poco probable por los costos que implica en la imagen del gobierno a nivel internacional; por las presiones que habría para reestablecer la democracia y mejorar su calidad; y bueno, sacar al Peje de la boleta, no es lo mismo que sacar a Anaya: con la capacidad de MORENA para movilizar a sus bases, aunado al enojo social que se vive en todo el país, se corre el riesgo de que todo se descarrile. No, este escenario no se ve factible, creo que el PRI puede ganar sin llegar a este extremo, lo veremos la siguiente semana en un ejercicio de sumas y restas.


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