Y cuando de repente acabas en el ministerio público
De esos viernes fresquitos, cuando la interrogante de tu vida es respecto a si ordenas unas deliciosas tostadas de atún o un pescado a la talla en uno de los restaurantes más tradicionales en la colonia Roma, cuando de repente tu vida se ve involucrada en un verdadero lío verduleril.


Había terminado de disfrutar con mis amigos unas riquísimas viandas, cuando de pronto y por sorpresa, al saludar a un par de amigos, una mujer se levanta de su mesa y comienza a increparme de forma amenazante, señalando que le había (literal) “jodido” la vida a su hermano, quien estaba sentado frente a ella, de nombre Iñaki Negrete González.

Después de escuchar una serie de improperios, groserías y demás advertencias, que no podría ni escribirlas, Iñaki se paró, junto con su esposa Alejandra Xacur Escudero, y comenzaron a increparme de la misma forma, junto con otras mujeres que estaban en su mesa. Incluso, una de ellas, me siguió hasta el baño y la salida del restaurante para amedrentarme, con señas obscenas, dignas de un arrabal.

Quien se identificó como hermana de Iñaki, y ahora sé que responde al nombre de Begoña Negrete González, misma que dirige un grupo de mujeres en Facebook llamado “Mujeres SOS”, hacía referencia a un artículo que publiqué en este mismo espacio el pasado 2 de noviembre de 2016 que titulé “Más de 108 propiedades de Javier Duarte en EU”, donde menciono a las empresas que su hermano fundó en Miami entre 2010 y 2014, entre ellas Azerco LLC, y Rusnam Investments LLC, hoy señaladas por el propio testaferro confeso del ex Gobernador de Veracruz y socio de Negrete, el abogado fiscalista y unos de los testigos principales de la PGR, Alfonso Ortega López, como empresas que recibieron recursos triangulados desde el estado de Veracruz.

Como entonces lo publicaron los periodistas Abel Barajas y Víctor Fuentes en la primera plana del Reforma, el domingo 23 de junio de 2016, Ortega López había confesado en un testimonio en una audiencia judicial que, como testaferro de Duarte, “transfirió 700 mil dólares a Azerco LLC y Conexa LLC”, y que “los inmuebles fueron comprados en paquete a principios de 2013 por otra LLC denominada Rusnam Investments, creada en 2011, cuyos miembros eran el propio Alfonso Ortega, Moisés Mansur y el empresario Iñaki Negrete, quien con otros socios mexicanos administraban el fondo de inversión Vulcan Investment Partners en Miami.

En octubre de 2013, Rusnam vendió a Azerco y Conexa la mayoría de las propiedades, pero se trató de una operación entre partes relacionadas, pues los funcionarios de Azerco y Conexa son Negrete y José Zury Mansur”, citaba la nota publicada.

Roxana Aguirre, otra periodista de la Jornada de Veracruz reveló que tan sólo en una operación, el 27 de octubre de 2016 Rusnam Investments fue la que vendió a las otras dos empresas 18 propiedades (Azerco y Conexa), valuados en 2016 en 92.1 millones de pesos.

Según registros del Departamento de Estado de Florida, Rusnam fue disuelta en abril de 2014.

Fuente: Corporationwiki.com
Fuente: Corporationwiki.com 
El 26 de octubre de 2016, aparecía también otra nota en Sin Embargo, escrita por la periodista Peniley Ramírez Fernández, quien citaba una investigación de otra colega Roxana Aguirre. En su nota señalaba que “El Gobernador desde el primer día fue rodeado por tres personajes centrales, ahora también protagonistas de las investigaciones en contra que está llevando la PGR, fundamente con base en las confesiones de Ortega, el testigo estrella.

Los detalles de sus operaciones, conocidos por la prensa durante una larga audiencia en la Ciudad de México el domingo 23 de octubre, indican que Duarte sí tuvo conocimiento de cómo sus prestanombres crearon una red de compañías de papel y compraron propiedades en Texas, Miami y Nueva York, durante los años dorados de su poder como gobernador.

La pesquisa de (la periodista Roxana Aguirre) fue conocida para esta columna (la de Ramírez Fernández), aunque en su mayoría es aún inédita. La llevó a construir una impresionante red de compañías, propiedades y nombres, que tienen como eje central a Iñaki Negrete, un economista graduado de la Universidad Anáhuac, en el Estado de México, que en los últimos años se ha presentado a la prensa en Miami como el administrador de un fondo de inversión de empresarios mexicanos.

Luego de las declaraciones del fiscalista Alfonso Ortega López, quien confesó dónde estaban las propiedades adquiridas por medio de prestanombres, todo se aceleró. Pero Zury Mansur ni Iñaki han sido mencionados por las autoridades mexicanas” (sic).  

Según el sitio Chedraui Leaks, el pasado 19 de febrero, el gobierno del estado de Veracruz que encabeza el gobernador Miguel Ángel Yunes, demandó a Iñaki Negrete y a otros, por la cantidad de 25 millones de dólares, pues y como se lee en la propia demanda, considera que a través de diversos fondos, como lo es Vulcan Dynamic Realty Fund, LP, se adquirieron diversas propiedades con recursos robados del estado de Veracruz. 

En una llamada e intercambio de correos electrónicos con el abogado de Iñaki Negrete en Miami, Rafael Recalde, señaló que dicha demanda “no tiene fundamento ni respaldo”, y amedrentándome que se reservaba el derecho de demandar “por daños y perjuicios por daño moral que se pudiera causar de publicaciones o notas periodísticas sin fundamento alguno”. Tachó el caso como una mera ocurrencia electoral del gobierno de Yunes. 

Y cuando de repente acabas en el ministerio público

Ante el señalamiento del abogado Recalde mi respuesta fue contundente, al contestarle que yo también me tomaba muy en serio las amenazas que había realizado su cliente, esposa, hermana y demás amigos sobre mi persona, en relación a este caso y en mi ejercicio de profesión como periodista. 

Y cuando de repente acabas en el ministerio público

No sé en qué momento una comida tan tranquila y con amigos se tornó en una cena de negros, rodeada de amenazas, reclamos, obscenidades y gritos de diversas personas sobre mi labor periodística, y terminando mi fin de semana de visita en el Ministerio Público. 

Una que iba tan amena, y hoy mi caso se suma a la lista de colegas que han recibido la atención y el apoyo del “Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas” que depende de la Secretaría de Gobernación. Tampoco me imaginé hablar con los de la organización civil “Artículo 19”, sólo los había escuchado y leído para otros casos de ataques perpetrados que yo pensaba sólo ocurren en Chihuahua, Sinaloa o Tamaulipas. 

Entiendo que los que nos dedicamos a escribir estemos expuestos; pero más le vale a la sociedad que los asuntos se ventilen, más allá del número de periodistas desaparecidos o muertos. Una sociedad mide la fortaleza de sus instituciones entre otras cosas por la libertad de expresión de que goza. 

Entre tanto, y cuando la digestión se interrumpe, uno se pregunta: ¿Por qué no pensaron eso antes de hacer las perrerías? ¿O qué? Como cuando dicen las crónicas, se prestan a tanta cosa, y esperan que no se sepan las cosas o que no haya un mínimo de consecuencias de sus acciones, de esas que la sociedad de las redes no dejan pasar. 


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