La hechicera
Porque así tenía que ser, Enrique Peña Nieto debía empoderarse y demostrar su frialdad, fue Elba Esther Gordillo Morales, la culpable. Fue él, el inocente y muchos leones murieron desde aquel febrero de 2013 que la capturaron, hasta el 8/8/18 que la liberaron.

La maestra, en algún momento de la historia de México considerada un peligro para la nación, ex lideresa del sindicato más grande de Latinoamérica con más de un millón de agremiados, fue neutralizada por el Gabinete de Seguridad Nacional recién iniciaba el sexenio de Peña Nieto, el político que marcó el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI), al poder Ejecutivo Federal; fue ella la ficha triunfal de Enrique, y ahora, la carta política que empañó el día histórico en el que Andrés Manuel López Obrador se convirtió en presidente electo, o simplemente sigue siendo Elba Esther la política más poderosa de México y por eso fue el primer compromiso cumplido del nuevo régimen.

Como haya sido, su liberación trae al recuerdo aquel viaje detallado en el libro del periodista Gil Olmos “Los brujos del Poder”, donde narra una travesía que realizó la ex líder magisterial al continente negro, en él habla de su afición por la brujería, que con el paso de los años la afianzó como la mujer más influenciable en la política nacional, dándole posiciones de liderazgo en el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa; Gil Olmos, nos muestra en aquel escrito que la maestra acudió a un gran brujo para modificar las intenciones de Ernesto Zedillo, y para eso fue necesario sacrificar un león.

Aquel trabajo de oscurantismo no habría sido el primero, ni el último para la gran maestra sindicalista; de acuerdo con el libro, desde su juventud Elba Esther ya mostraba sus afinidades a la hechicería. Los actos satánicos no son extraños a la política mexicana por lo que no sería extraño que forme parte de la cuarta transformación.

No es menor el personaje de la maestra, solo que tal vez su estado de salud no sea el más conveniente, incluso la pérdida de algunos de sus seres más amados pudieron haber disminuido su condición, y claro que estar en prisión debió haberla hecho pensar sobre su inmediata participación política, lo que sí es verdad es que ella formó parte de los amarres de Andrés Manuel López Obrador para ganar la presidencia de la República, porque fue ella una suma, una mano, un político, un acuerdo conveniente para el actual presidente electo; el hombre que construyó complicidades con algunos perseguidos políticos como la misma Elba Esther, de quien no estamos seguros si es maestra o león; hechicera protectora de AMLO, o solo un acuerdo para la transformación.

davidcastellnost@hotmail.com


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