Austero, tirándole a chafa
La sobreexposición de los nuevos ricos, perdón, de los nuevos miembros de las dos Legislaturas, me refiero a los de Morena, comienza a caer gordo y apenas empiezan.

Los alardes de su muy cacareada ‘austeridad republicana’, son más bien gritos desesperados por llamar la atención, buscar el aplauso fácil por parte de los aplaudidores de las redes sociales. Buscan la foto, se lucen y se ufanan de cosas que no han hecho. Pura faramalla.

No hay necesidad de difundir a un Ricardo Monreal llegando en bicicleta para que, en todo amenazador, diga que se acabaron los privilegios. Que los acabe y ya.

Tampoco hay necesidad de congratularse por la decisión de Martí Batres de comer en ‘tupper’, como si eso nos dijera algo de cómo come y bebe en casa. Pues que coma en lo que le dé la gana y punto.

Que mejor se concentren en cumplir las promesas de su patrón durante la campaña; de lo contrario, se les va a acabar la sonrisa muy pronto. No todos los mexicanos que votaron por Morena les entregaron un cheque en blanco.

Que empiecen a dar muestras de que sus actos reducirán la pobreza, la desigualdad, que acabarán con la violencia, con la corrupción y que se dejen de fanfarronerías.

Pero que luego no se quejen de que, después de estos aires de pureza que se están dando, los agarren con las manos en la masa. O que no saquen pretextos cuando se les reclame que no han cambiado las cosas.

Más que austeros, parecen legisladores chafas. ¿Cuarta transformación o transformación de cuarta? Claro que se puede ser humilde, pero no por ello corriente.

¡Pónganse a trabajar ya!

Twitter: @adejorge


Artículo Anterior Artículo Siguiente