La autonomía sindical
La liberación de Elba Esther Gordillo, aunque fue en el Gobierno de Enrique Peña Nieto, le fue recriminada a Andrés Manuel López Obrador y significó un respiro a los líderes sindicalistas mexicanos quienes interpretaron esto como la primera señal del nuevo sexenio. En el presente sindicalista nacional, los gremios del IMSS y de PEMEX son una bomba de tiempo.

Desde las entrañas del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), y del Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (SNTSS), se expresan entusiasmados y confiados, puesto que según negociaciones de sus líderes nacionales, el próximo gobierno federal no tiene pensado meterse con ningún sindicato, cada agrupación se las arreglará como pueda, los venideros no van a inmiscuirse en cosas propias de los estatutos; de acuerdo a la coincidencia de ambos núcleos sindicales, los Lopezobradoristas ni van a quitar, ni van a presionar, ni nada.

Entonces de ser así, el gran tamaulipeco jefe del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, tendría una salida decorosa, sin contratiempos, ni persecuciones judiciales, pese a que algunos de sus agremiados ya anden interesados en presentar ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), como a la misma Secretaría de Gobernación (SEGOB), misivas para garantizar la democracia del gremio y comenzar el proceso de sustitución del exsenador Carlos Romero.

La evidencia más fuerte se estaría viviendo actualmente en el SNTSS, donde últimamente se han celebrado elecciones de algunas de sus secciones y en octubre próximo, antes de que entre en función el nuevo gobierno, sustituirán a Manuel Vallejo Barragán.

¿Qué tiene que ver con el futuro de AMLO?
Mire usted... por ahora los trabajadores sindicalizados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tamaulipas y norte de Veracruz, analizan la posibilidad de realizar un paro de labores, si en la STPS niegan la toma de nota al químico Arturo Gómez y se mantienen en la postura de entregársela al diputado tamaulipeco del PAN, Pedro Luis Ramírez, supuestamente electo como Secretario General de la Sección X, y de ser así, Pedro Luis, esposo de la actual dirigente seccional, Beda Leticia Gerardo, también diputada de Acción Nacional, quien estaría heredando el poder del sindicato a su esposo por seis años más, fortaleciendo su cacicazgo sin que nadie haga nada al respecto.

El proceso de elecciones del SNTSS se realizó en los primeros días de septiembre y este pasado jueves en la ciudad de Apodaca, Nuevo León; el grupo allegado a Beda y Pedro Luis, realizaron el congreso para ungir al diputado Ramírez como nuevo Secretario General de la Sección X del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, teniendo como principal cómplice al tesorero nacional, biólogo Eduardo Barrera Romero.

Con Eduardo Barrera como representante nacional, en contubernio con Beda y Pedro Luis, evidentemente en el actual sexenio les harán válido el supuesto fraude electoral, pero los opositores confían que López Obrador no solapará líderes espurios y llamará a cumplir la decisión de los trabajadores sindicalizados del IMSS.

Con soñar no se pierde nada...

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608


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