¿Y la salud mental?
En estos tiempos todo gira en torno a la corrupción y la violencia. Es el tema del que todos hablan y, refiriéndonos a la violencia, nos centramos casi exclusivamente a aquella que roba, asesina, secuestra, extorsiona. Casi nunca nos ponemos a debatir y, sobre todo, a exigir a nuestras autoridades una solución sobre la violencia diaria en las grandes ciudades de nuestro país que se deriva de conducir un auto todos los días.

No me quiero poner en el plan de culpar de todo al Estado, sé muy bien que, al respecto, mucho tiene que ver con la disposición de los ciudadanos de crear un mejor ambiente para la sana convivencia. Sin embargo, sí hay cosas que los gobernantes podrían hacer para abonar en beneficio de la salud mental de todos los mexicanos que vivimos en ciudades complicadas.

No es posible ver a tantas personas alteradas antes de las siete de la mañana en sus coches, algunos con la angustia de no entregar a tiempo a sus hijos en el colegio, otros desesperados por llegar a su trabajo por los enormes pendientes que seguramente tienen; y todos ellos, en una batalla campal por pasar primero. Qué les espera el resto del día: el mal humor, la actitud defensiva, la reacción violenta y hasta la depresión. El regreso a casa no será mejor.

Es criminal la forma en la que los gobiernos han propiciado todo esto. El nulo control al transporte público que, en ocasiones, son verdaderos criminales al volante que gozan con destrozarte el carro y en ocasiones la vida, amén de las vidas que van transportando y por las que no sienten ni el mínimo aprecio y respeto.

La permisividad con los sitios de taxis o los camiones de transporte privado de personal o estudiantes, que con todo cinismo roban carriles para hacer un embudo intransitable.

La pésima condición en la que se encuentran las calles.

El perdonar casi todas las infracciones de tránsito a casi todos… pues lo votos, señoras y señores, los votos.

Y así nos podríamos seguir en una larga lista y, mientras tanto, la salud mental de los ciudadanos se deteriora. Es inaceptable que nos traten como animales camino al rastro.

Pero no hay un solo candidato o gobernante que hable y se comprometa con la salud mental y la felicidad de los ciudadanos.

Twitter: @adejorge


Artículo Anterior Artículo Siguiente