Aún hay más
Estoy seguro de que muchos recuerdan la frase que le da nombre a este texto. Era de Raúl Velasco y simplemente la utilizaba para invitar a sus televidentes a regresar después del corte porque aún habría más de lo que el presentaba en aquel show de los domingos. Pero no todo lo que vendría era necesariamente bueno; por el contrario, en ocasiones era patético y peor que el número anterior.

Pues según observadores de los grandes cambios (y acelerados) que está experimentando el mundo en cuanto a lo político-social y no necesariamente para mejorar, puede ser aún peor.

La tendencia desde hace unos años ha sido corrernos hacia los personajes populistas, racistas, nacionalistas y que representan lo peor de la sociedad en la que viven y hoy dirigen, pero puede desembocar en algo peor. Algo que sí nos orilla a la realidad más cercana a guerras, campos de concentración, tratos inhumanos a los migrantes y otras atrocidades.

Comienzan a aparecer reportes sobre lo acontecido en lugares como Estados Unidos, Italia, Alemania y el ‘brexit’ (Reino Unido). Se supone que la lectura de muchos de sus ciudadanos previo a las elecciones se enfocó principalmente en escritos muy bien elaborados sobre teorías conspirativas de una limpieza racial, mezcla de orientales y africanos con europeos para crear una raza disminuida y susceptible a ser esclavizada, la eliminación de los blancos. Hay evidencia que esto ha calado hondo y fue utilizado abierta o discretamente por líderes que hoy gobiernan esos países y muy probablemente esas teorías fueron las causantes de los resultados. El problema, es que estas ideas se están agravando y la presión de países enteros para recrudecer las medidas antinmigrantes y justificar la violencia contra ellos es cada vez mayor y se está empujando para que surjan líderes aún más duros y extremos.

También se lee con mucho cuidado lo que está ocurriendo en México y Brasil. Al contrario de lo que se puede pensar, en el caso mexicano no hemos tocado fondo. Se supone que, luego de un eventual fracaso del gobierno que empezará el primero de diciembre, surgirán sentimientos más nacionalistas que los que hoy vemos y se buscará a un líder capaz de sacar los peores sentimientos de millones de mexicanos para convertirnos en todo aquello que criticamos.

La cuestión es que, en mi opinión, López Obrador podría contener esta tendencia de no haber sido tan irresponsable con sus promesas de campaña. La frustración será mayor, la inmigración centroamericana será visto por los nacionales como una amenaza real y la posibilidad de encontrar, ahora sí, a un Donald Trump de manufactura mexicana será más que posible.

Por eso le digo, si usted cree que andamos por mal camino con el gobierno que se va y con el que entra… aún hay más.

Twitter: @adejorge


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