El enemigo está en casa
El aún Secretario de Salud Federal, José Narro Robles, escupe al cielo y le cae en la cara. Calificó de inadmisible el embarazo en niñas, sin reconocer que hizo poco por crear un programa de salud mental que pudiera evitar este problema, ya que muchos de los casos son niñas abusadas sexualmente, incluso por algún familiar; siendo esto un evidente problema psicológico que arroja este resultado hoy calificado como “inadmisible”.

La visión tan corta de alguien con sobrada experiencia y reconocimiento nacional se concreta a decir que se requiere del trabajo coordinado entre padres de familia, instituciones educativas y de salud, sin considerar siquiera con precisión a los especialistas en psicología, quienes indiscutiblemente pueden proyectar un nutrido programa de apoyo para las víctimas, no sin antes detectar a los agresores sexuales.

El Dr. Narro, activó el Sex Fest 2018, indicando que en 2017, más de 9 mil niñas de entre 10 y 14 años, dieron a luz; pero no solo eso, las estadísticas del casi ex secretario, indican que ese mismo año por día, nacieron en promedio, dos niños, hijos de pubertas de entre 10 y 11 años.

Tal vez suene de locos, sea un dato de miedo y cause náuseas, pero en Tamaulipas, la titular de la oficina de Salud, Gloria Molina, informó que el 90 por ciento de las niñas embarazadas en esta entidad fueron víctimas de violación por un familiar, teniendo en 2018, registro de 267 menores en alguna etapa de gestación, de las cuales 240 de las futuras mamás fueron abusadas sexualmente.

Con situaciones de conducta social tan denigrantes como ésta, no hay duda de que pronto será legalizado el aborto, pese a que muchos se oponen. Aunque también es verdad, el aborto como práctica no debería ser la cuestión, considero que debemos ir más allá en el debate y análisis, tratando de generar responsabilidades a los padres de los menores embarazados, cuando éste se trate de un acto de placer para ambos o una aventurilla, por no decir calentura; también se deben tener protocolos más sensibles y rápidos para la adopción en México, y ¿por qué no?, ya entrados en el tema, pues pongamos a consideración; ¿cuánto dinero de los impuestos se va en embarazos de menores de edad?, de acuerdo con información del equipo de salud del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por lo menos un proceso de gestación sin contratiempos, equivale a unos seis mil pesos (al mayoreo), pero si le ponemos el costo de acuerdo a una de las clínicas de salud privadas más económicas, el parto oscila en los 15 mil pesos ¡échele números, se asombrará!

Por otro lado, ahora que nuestro flamante Secretario de Salud se puso animoso, aunque no al nivel del Papa Francisco, si tomamos en cuenta la cantidad de menores de edad que comienzan a hacer vida sexual con personas mayores, bajo consentimiento de sus padres, fortalecemos el cuestionamiento Dr. Narro, ¿verdad que estas familias también requerían de apoyo psicológico para identificar el riesgo al que soltaban a sus hijas? Porque debe dejar usted que muchas de las menores de edad no son primigestas, que no se lo habían informado

¿Planeación familiar? ¡Está crítica la cultura de un diálogo y acto sexual responsable!, Dr. Jorge Alcocer Varela, el sistema de salud pública y sus achaques, es más delicado y de mayor interés que el debatir la construcción de un nuevo aeropuerto o refinería, por favor, hágaselo saber a Andrés Manuel López Obrador.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608


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