Hospitales Regionales de Alta Especialidad subutilizan hasta 61% de las camas que instalaron

Los HRAE son frecuentemente la única opción para acceder a medicina de alta especialidad para quienes no cuentan con seguridad social. El estudio contempla un análisis de los seis hospitales federales y el Hospital Regional de Zumpango, que depende del gobierno del Estado de México.

Salud deteriorada analizó también el precio de 21 medicamentos y una encuesta de percepción de la corrupción en dichos hospitales. Estos son sus principales hallazgos:

1. Existen sobreprecios en la compra de medicamentos hasta por 310%. El análisis de precios de 21 medicamentos adquiridos y provistos en los siete HRAE, encontró que los sobreprecios entre hospitales alcanzan, en promedio, el 310%. La variación en el precio de compra de un mismo medicamento entre hospitales puede llegar hasta el 1,700%. Esto puede ser explicado por una alta discrecionalidad en las compras y una deficiente supervisión federal en el gasto.

2. La ocupación promedio de camas censables en los siete HRAE es de menos de 50%. Los siete hospitales cuentan con 988 camas y, en promedio, son ocupadas la mitad: El Hospital de Oaxaca tiene la ocupación más alta con 88.3% y la más baja es del Hospital de Ixtapaluca con 38.2%. La baja productividad de los hospitales también es evidente en consultas y estudios que demandan equipos de alta especialidad; ambos servicios reportan actividades por debajo de las presupuestadas originalmente y con alta variabilidad entre los hospitales.

3. Los HRAE cuentan con un modelo de atención inadecuado. A pesar de ser de Alta Especialidad, los Hospitales Regionales dedican gran parte de su tiempo y recursos a atender padecimientos que debieron ser atendidos por hospitales de primer o segundo nivel. Esto refleja los problemas de la red de atención médica en el país y es un indicio de la necesidad de mejorar la gestión hospitalaria nacional.

4. La falta de atención inmediata y la saturación son los principales problemas percibidos, además de una alta percepción de corrupción en áreas como los medicamentos o las plazas. El estudio incluye una encuesta de percepción sobre corrupción a 380 pacientes y 406 profesionales. Es de destacar que por un lado, 37% de los usuarios mencionaron que tuvieron conocimiento de que el personal del hospital recibe algún tipo de pago para agilizar o realizar ciertos procedimientos o servicios que en principio son gratuitos; por el otro lado, 62% del personal señaló problemas de robos o préstamos no oficiales, incluyendo el robo de insumos y de medicamentos.

Ante esta situación, el estudio realiza varias recomendaciones, entre las que destacan:

a. Mejorar el proceso de planeación para asegurar que los estudios de preinversión hospitalaria sean técnicamente robustos y demuestren que existe la demanda e infraestructura para enfermos y familiares, además de que se garantice la capacidad de financiamiento.

b. Definir y fortalecer las redes de atención médica para cada HRAE, de forma que se optimice el uso de instrumental médico y la capacidad de atención.

c. Desarrollar indicadores para vigilar el funcionamiento de los hospitales públicos en general, y de los HRAE en lo particular.

d. Prevenir dispendio en compras directas y realizar comparativos abiertos y transparentes para detectar y corregir desviaciones.

e. Gestión con Cero Corrupción: impulsar la creación de mapas de riesgo de corrupción que sean públicos.

Para revisar la investigación de Hospitales Regionales de Alta Especialidad da clic aquí.

Vía: Mexicanos Contra la Corrupción. 


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