¿Quién va a ganar las elecciones en Brasil?
¿Quién va a ganar las elecciones en Brasil? Le pregunté a mis amigos de ese país que viven en México. La respuesta de todos es contundente: Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT).

Sin embargo, la última encuesta realizada a petición de TV Globo y el diario Folha de Sao Paulo, el triunfo se lo estaría llevando a quien denominan el “Trump” brasileño, Jair Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal (PSL).

Foto: Jair Bolsonaro y Donald Trump / Nueva Tribuna
Foto: Jair Bolsonaro y Donald Trump / Nueva Tribuna 
Según ese sondeo Bolsonaro obtendría el 58% de votos válidos y Haddad el 42%, en la segunda vuelta de las elecciones que se llevará a cabo el próximo domingo 28 de octubre.

De igual forma, la última encuesta publicada por la revista Veja también le da el triunfo al derechista Jair Bolsonaro con una ventaja del 54% de los votos, mientras que Haddad obtendría un 46%.

Y es que el domingo pasado, en la primera vuelta de las elecciones, Bolsonaro arrasó con el 46.03% de los votos, contra el 29.28% que obtuvo el heredero de Luis Ignacio Lula Da Silva, ex Presidente de este país, hoy encarcelado y acusado de corrupción.

Cuando vuelvo a preguntar: ¿Por qué les gustaría que ganara Fernando Haddad? En realidad se sienten frustrados y la respuesta es: “No nos gusta ninguno de los dos, ambos son terribles”.

Y es que los dos candidatos tienen su “cola que les pisen”. A Haddad lo persigue la sombra de la corrupción cuando fue alcalde de São Paulo y a Bolsonaro lo acusan se ser un ultraderechista que raya en lo neonazi.

En el caso de Fernando Haddad, apenas en septiembre pasado el promotor de Justicia Marcelo Mendroni presentó una denuncia criminal por los delitos de corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita. La fiscalía acusó a Haddad de haber recibido recursos de forma indirecta para financiar su campaña para alcalde en 2012. Dicha acusación involucra al empresario Ricardo Pessoa, dueño de la constructora UTC Engenharia y detenido por el Caso Petrobras, a quien Haddad habría otrogado contratos y trato preferencial en las licitaciones por 1.6 millones de dólares. Aunque el candidato ha rechazado tales acusaciones.

Por su parte, en el caso de Jair Bolsonaro, su perfil de ultra derecha es su principal crítica de un sector de la población. Este candidato de origen militar, ha declarado estar a favor de la dictadura y la pena de muerte; ha dicho que Brasil necesita un hombre con puño de hierro para restablecer el orden; adicional a diversos comentarios que ha hecho racistas, homófobos y misóginos. Incluso se atrevió a decirle a una legisladora que no era lo suficientemente atractiva para que él la violara. A pesar de ese comentario, un gran segmento de las votantes femeninas lo apoyan.

Considerado un católico ferviente, ha prometido eliminar las clases de educación sexual en las escuelas, derogar los derechos de los homosexuales y rechazar cualquier medida en pro del aborto.

Bolsonaro recientemente sobrevivió a un intento de asesinato, cuando recibió un cuchillazo en el abdomen en plena campaña. El atacante, Adélio Bispo de Oliveira, de 40 años, sólo señaló que siguió “el mandato de Dios”.

Y es que el sentir de los brasileños es el mismo en su territorio: ambos candidatos son nefastos, pero de acuerdo a la BBC, la frase de "Prefiero un presidente homofóbico o racista a uno que sea ladrón", prevalece en el ánimo de la gente.

Aunque a escasos 18 días para la elección, Fernando Haddad sigue ganando adeptos. Algunos partidos que compitieron en la primera ronda se sumaron a su campaña. Ahí están los casos del partido centroizquierdista Ciro Gomes, que ocupó el tercer lugar con un 12.47%. Asimismo el Partido Democrático Trabalhista (PDT) le declaró públicamente su apoyo.

Sin embargo, el voto útil se ha intensificado a favor de Jaier Bolsonaro, además de que lo beneficia el abstencionismo, los votos nulos y en blanco. El papel de la iglesia y las fuerzas armadas es clave para entender también su ascenso en la política. Incluso, su hijo Eduardo se convirtió el pasado domingo en el candidato a diputado más votado en la historia de Brasil, con poco más de 1.8 millones de votos.

Así que la moneda está en el aire, por un lado, existe una fuerte tendencia de rechazo hacia el PT; por otro, el papel que ha jugado Bolsonaro de “ser diferente del resto” le ha funcionado y lo ha sabido capitalizar. Probablemente ese enojo y frustación social sean los ingredientes para llevarlo a la presidencia del país más poblado y de la economía más importante de Latinoamérica.

Sólo algún escándalo o sorpresa podrían darle un giro a la elección a favor de Haddad. Veremos cómo juegan los cariocas para la elección, que sabemos lo hacen muy rudo.


Artículo Anterior Artículo Siguiente