Los costos

Poco a poco y en muy poco tiempo, los costos de llevar al poder casi total a los defensores de una ideología tan obsoleta como ineficaz y autoritaria se empiezan a ver. Y apenas es el comienzo.

Así mismo, la población irá entendiendo porqué no es bueno darle cheque en blanco a una persona que a todas luces se contradice, no tiene conocimientos suficientes para el cargo que desempeña, está llena de rencor y a todas luces esconde sus verdaderos objetivos. También será consiente de la importancia de observar las biografias políticas y personales de los que lo acompañan.

Pero eso servirá en el futuro, puesto que hoy eso es lo que tenemos y aunque en tres años podríamos inclinar la balanza para hacerles contrapeso, la escalofriante 4-T se quedará al menos seis años.

De todas formas, el golpe al tipo de cambio y por ende a lo que podría vislumbrarse como la inflación o, por qué no, a la crisis económica que se desataría en el mediano plazo, se irá registrando entre los ciudadanos, los que sufren el día a día, no los militantes fanaticos de Morena que en ocasiones son virtuales, no reales.

La innecesaria venta del aeropuerto y el aparente rescate de esa fallida desición con la compra de bonos con nuestro dinero, más las escaramusas en el Senado y la Cámara de Diputados, los increíbles actos en la plancha del zócalo el día de la toma de protesta, los evidentes alardes de autoritarismo con las consultas a modo para hacer lo que ya decidió hacer, nos están pasando factura y, quizá, los costos de estos desplantes aún no los estamos recintiendo debido al colchón económico que los neoliberales (AMLO dixit) que hoy están borrados de un plumazo, dejaron; sin embargo, nada es para siempre, menos el dinero.

Entonces sí, a la hora de pagar los platos rotos, la gente se va a descontrolar y no habrá consitución moral que la detenga.

Origen es destino, el que mal empieza, mal acaba. Me canso ganso.

Twitter: @adejorge


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