Sorpresas tempraneras en el Clausura
Algo que no termino de entender del futbol —un verdadero enigma, según mi muy personalísimo parecer— es la irregularidad de los equipos: tarde o temprano, terminan por dejar de ser los triunfadores absolutos, los que siempre ganan. Miren al Real Madrid, para mayores señas. ¿Qué le pasa? ¿Fue la salida de Zinedine Zidane? ¿La partida de Cristiano Ronaldo significó una pesada factura? ¿Tendría que irse Florentino Pérez, el primerísimo responsable de algunas bajas en el club de carácter totalmente irreparable (pienso en Di María, por ejemplo, entre otros jugadores sacrificados por un señor que, junto a sus socios en la empresa, los quiere guapitos y gallardos a sus muchachos aparte de que hagan las cosas obligadamente bien en la cancha)?

Son temas, como lo he dicho en otras ocasiones, de los que no podemos saber nada en nuestra irremediable condición de observadores externos. Pero el caso es que, llegado un momento, se pierde la magia. La han perdido, de hecho, todos los equipos grandes en algún punto de su historia.

Digo, esta falta de consistencia viene siendo benéfica para el espectáculo porque de otra manera ganarían siempre los mismos, temporada tras temporada. No deja de ser algo muy enigmático de todas maneras, sobre todo luego de que un equipo haya mostrado una superioridad tan portentosa que, viéndolo jugar, tú mismo desearías que aquello fuera para siempre y no te imaginas que esos mismísimos futbolistas que despliegan parecido juego en la cancha se volverán unos fantasmas de sí mismos, unos personajes irreconocibles apenas pasada una sola temporada.

Y, luego ¿esas buenas rachas que ya no siguen? ¿Por qué pasa eso? Pienso en nuestros torneos cortos, para mayores señas. Algunos equipos arrancan de verdad con el pie derecho. Miren a Chivas ahora, que se metió al estadio Azteca para imponerse a un Cruz Azul que parece haber perdido fuelle luego de la brillantísima campaña que nos ofreció en el pasado Apertura. Pero, hablando de sorpresas tempranas y posibles bajones más tarde, ¿ustedes se hubieran imaginado que Lobos BUAP llevaría seis puntos en la segunda jornada? ¿Cuánto les durará el tanque de gasolina?

Esta columna es publicada con la autorización expresa de su autor.


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