Engranajes con números.


Las denominadas 'fintech' -es decir, empresas que mezclan las finanzas y la tecnología para brindar servicios a las personas o a otras empresas- son ya una realidad consolidada y una alternativa a las entidades bancarias de toda la vida. Uno de los productos más destacados en la actualidad es el de los préstamos en línea. ¿Realmente son tan beneficiosos?

Partiendo de la base de que todo instrumento de financiación para las personas o para las empresas es precisamente eso, un instrumento, que puede utilizarse tanto correcta como incorrectamente, se pudiera decir que ninguna financiación deja de ser beneficiosa

Pero ocurre, sin embargo, que en el caso de los préstamos en línea son tantos los beneficios -en parte, gracias a su propia concepción como solución tecnológica y financiera a la vez- que pasarlos por alto y no considerarlos una alternativa pudiera ser un error en estos tiempos.

Posibilidades y plazos para la aprobación


Lamentablemente para los intereses de la mayoría de las personas, solicitar un préstamo es una cosa, pero que se lo aprueben es otra muy distinta. Y esta segunda opción rara vez ocurre para la mayoría de la gente, sobre todo si no tienen un historial crediticio respetable, no cuentan con garantías o hasta con un capital suficiente como para cubrir parte de la deuda.

Así las cosas, las entidades bancarias son cada vez más estrictas en cuanto a las posibilidades de aprobar cualquier mecanismo de financiación, y si lo hacen, se tardan tanto que deja de valer la pena.

Los préstamos en línea van a contracorriente en todo sentido:

  • Sus posibilidades de aprobación son altas, cercanas al 85%, sobre todo porque son los propios usuarios los que van configurando opciones de plazos, tasas de interés e importes, hasta dar con una cantidad razonable de acuerdo a su capacidad de pago.
  • Los préstamos en línea pueden llegar a aprobarse en 48 horas o menos.

Todo se realiza desde internet


Sea desde una aplicación móvil o desde la página oficial de las empresas de préstamos en línea, el trámite de la solicitud, del envío de documentos y hasta la gestión del perfil personal, todo se realiza por internet.
Eso evita tener que hacer trámites en oficinas, tener que salir de casa y sacar el tiempo necesario para llevar a cabo todas estas actividades.

Si a lo anterior, de las posibilidades y plazos para la aprobación, se le añade el factor de la comodidad de hacerlo por internet, los beneficios ya comienzan a ser interesantes.

Libre utilización de los fondos


Principalmente están dirigidos a personas naturales, pero su utilización puede ser tan diversa que las posibilidades de sacarle provecho son muy altas. Así, es posible utilizar un préstamo en línea para financiar un viaje que siempre se quiso hacer, para costear una emergencia médica, invertir en maquinaria para la prestación de servicios profesionales o, directamente, solventar un problema económico que esté aquejando a la persona en un momento puntual.

Incluso estando en buró de crédito


Estar en el listado del Buró de Crédito significa tener muchas puertas cerradas en cuanto a la financiación. Sin embargo, algunas plataformas de préstamos en línea, bajo ciertas condiciones, ofrecen préstamos personales a usuarios que estén en estos listados.

En ese caso, los préstamos pueden ser de cantidades menores, de plazos más cortos, con tasas de interés más elevadas aunque competitivas, y en unos pocos casos se pudiera pedir algún tipo de aval, aunque no es lo más común.

Creación de un perfil crediticio


Importes pequeños, plazos cortos, pagos anticipados o amortizaciones, las cuales no son penalizadas. De esa manera se pueden ir creando transacciones que sustenten un historial crediticio positivo, lo que en el futuro puede permitir incrementar la cuantía de los préstamos pero a tasas de interés más competitivas.

Como en cualquier opción de financiación, la responsabilidad del uso de los fondos y del pago de la deuda debe primar por sobre cualquier otra preocupación. Por eso, es prudente solicitarlos sólo cuando es necesario hacer frente a ciertos problemas o compromisos.


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